Reflexión:
Esto no significa que el amor deba ser ciego o imprudente. La razón ayuda a establecer límites, evitar relaciones dañinas y tomar decisiones conscientes. Pero cuando se combina con la sensibilidad emocional, permite vivir el amor de forma más plena y auténtica.
Reconocer que el amor tiene su propia lógica invita a respetar tanto los sentimientos como la necesidad de equilibrio. A veces, lo más sabio es escuchar al corazón sin abandonar del todo la cabeza.
