jueves, 28 de junio de 2012

La calumnia no respeta la inocencia

Persona de pie con expresión serena y digna, rodeada de sombras o susurros representados como figuras borrosas o bocas abiertas, mientras a su lado hay símbolos de pureza (hielo, nieve, luz blanca) que contrastan con la oscuridad de la calumnia, imagen que representa la inevitabilidad de ser juzgado injustamente a pesar de la integridad.

Significado:

La frase, atribuida a William Shakespeare (Hamlet), revela una verdad incómoda: la calumnia (el hablar mal de otros, la difamación, el juicio injusto) no respeta la inocencia ni la virtud. Por más que vivas con integridad, pureza y honestidad, siempre habrá quien dude de ti, invente historias o hable mal.

No se trata de ser paranoico, sino de aceptar que no puedes controlar lo que otros dicen, solo cómo respondes. La calumnia suele nacer de la envidia, el miedo o la proyección de los propios defectos.