Significado:
Nos invita a cambiar nuestra métrica del valor de las experiencias.
«No valen por el tiempo que duran» rompe con la idea de que la longevidad es sinónimo de importancia; algo efímero puede ser crucial.
«Sino por las huellas que dejan» define la trascendencia. El valor real de un amor, un viaje, una amistad o un instante radica en la transformación interna que provoca en nosotros y en el impacto perdurable que deja en los demás.
