Reflexión:
No se trata de que una persona sea definida por un solo error o por un momento aislado. Todos podemos equivocarnos, cambiar y reparar el daño. Lo que habla de nuestro carácter también es la disposición a reconocer los errores, aprender de ellos y actuar de manera diferente.
La coherencia se construye con pequeñas decisiones repetidas. Cada vez que hacemos aquello que afirmamos valorar, fortalecemos la confianza de los demás y también la confianza en nosotros mismos.

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