Reflexión
Pasamos demasiado tiempo temiendo acontecimientos que todavía no han ocurrido. Imaginamos la pérdida antes de perder, sufrimos la derrota antes de luchar y nos despedimos de la vida mientras aún tenemos días por delante.
La bala de esta frase representa todo aquello que podría herirnos en el futuro. Pero si todavía no ha sido fundida, tampoco ha llegado hasta nosotros. Hoy seguimos aquí: respirando, eligiendo, amando y aprendiendo.
Eso no significa vivir de manera imprudente ni ignorar los riesgos. Significa no entregar el presente a un miedo que todavía no tiene forma. El futuro traerá momentos que no podremos controlar, pero también traerá oportunidades que aún no podemos imaginar.
Mientras la bala no exista, hay tiempo para vivir. Hay conversaciones que tener, caminos que recorrer y decisiones que todavía pueden cambiar nuestra historia. No permitas que una amenaza imaginaria te quite la posibilidad de disfrutar el día que tienes delante.
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