Significado:
La frase sugiere que hablar demasiado puede llevar a decir cosas sin fundamento, revelar asuntos que debían mantenerse en reserva o responder sin comprender bien una situación. La reflexión requiere pausa, atención y disposición para escuchar.
El silencio, en ese sentido, no representa ausencia de pensamiento. Puede ser un espacio para observar, ordenar ideas, considerar consecuencias y elegir palabras con mayor conciencia.






